miércoles, septiembre 21, 2005

Primavera


Hace algunos días que quiero ponerme a escribir, porque la última vez que lo hice estaba en un estado de alteración maitenesco, y ya ahora me siento mucho mejor. No es que hayan cambiado radicalmente las cosas, pero me siento bien... a veces pienso si debería seguir preguntándome por qué, o sencillamente disfrutar de esa sensación.
Buscando imágenes para insertar, encontré ésta, de un cuadro de Van Gogh... se llama Ciruelo en flor. La puse acá porque la identifico con alguna de las sensaciones que me invaden en esta época. Sentir que todo puede volver a empezar. Que más allá de las historias, del frío, de la desazón, de la desilusión, todo se convierte en un ciclo que vuelve a darnos una y otra oportunidad. Cuando camino por la calle y siento el perfume de los naranjos en flor, me lleno de esa energía que estalla en cada primavera. Sentir el calorcito del sol en la cara, los colores de la ciudad que se vuelven más brillantes, hacen que me olvide del pesimismo y ponga en funcionamiento la máquina de sueños, nuevamente.
Hace una semana, recibí una llamada, por una entrevista laboral. Fui, y de repente me di cuenta de que todo lo que soy, hice y aprendí, no me lo quita nadie. Que no hay expediente que pueda borrarte una parte de nuestra historia. tal vez para muchos pueda parecer una obviedad, pero el hecho que conté en el post anterior fue muy fuerte, porque senti que ponían en duda algo que es parte de mi, de mi trabajo.
Sigo en mi camino... aunque no haya más novedades, sigo buscando y preparándome para algo mejor. Abriendo la puerta... y dejando que entre el sol y el perfume de la primavera.