La última batalla

Verano del ´99. Suena casi como una novela, no? y si... cuántas veces pasan cosas que no parecen reales.
Corría Enero, tal vez Febrero del 99. Después de mucho tiempo, Virginia y Ricardo decidieron tomarse unos días de vacaciones. A Vir la habían confirmado en el laburo y aunque las cosas para Ricardo no estaban tan bien, valía la pena tomarse unos días y escaparse a la playa.
Unos vecinos (matrimonio con 3 niños) los habian invitado a irse con ellos a San Clemente. A Vir le parecía un lugar feo, pero asi y todo era preferible irse un poco de la locura de la rutina diaria.
Atrás había quedado el cumple de Lucy, el festejo, las fotos, el video espectacular... En el trabajo Ricardo estaba tecleando y ya no sabía qué hacer para no perder el puesto. Se venían los nombramientos, decían... el gran Estado pasaría a blanquear tanto empleado en negro.
Los días radiantes, la playa al alcance de la mano, la arena demasiado linda. El sol. Quedarse tirados en la arena caliente disfrutando esos rayos que perdonaban todo. Parecía que de pronto, se habían convertido en una familia como cualquier otra.
A la noche se juntaban todos a cenar. Preparaban algo, en la cocina comunitaria que había en la planta baja del edificio. Luego se armaba una mesa grande y las charlas se extendían por horas.
Sin embargo, una noche, la calma se quebró. El delgado hilo que cosía los pedazos rotos, se cortó. se deshilachó. Los malos humores dejaron ver que aún seguía la desconfianza, intacta.
Hubo gritos, despecho, palabras hirientes. Otra vez...
Los demás se fueron, intuyendo que hacía falta soledad y silencio. Y distancia.
las horas pasaron...Virginia salió a buscarlos, no encontró a nadie. Y con ese sabor amargo en la boca, regresó subiendo las escaleras, pensando en cuántas veces más sería así. Cuántos subes, cuántos bajas.
Las miradas se encontraron, y las voces. Fueron subiendo, intentando acaparar y lastimar. Y en un minuto de silencio, ya la cara empapada.... -"de qué lado estás?" _"estamos uno de cada lado o ambos del mismo?"... tal vez haya sido la expresión que le salió... pero sentía que ese tironeo absurdo le estaba llevando el alma. Y si no fue la mejor frase, fue la que le permitió abrir aquel otro corazón. Aquél a quien no entendía muchas veces, pero que sabía estaba a su lado. Y sabía que también quería liberarse de esas ataduras y poder seguir caminando juntos, en la misma dirección.
A la tarde siguiente, emprendieron el regreso a casa, en el auto de sus vecinos. La ruta se había puesto imposible, iban a paso de hombre, muertos de calor, los chicos dormidos en brazos. Pero ese calor aplastante, se convirtió en calidez, en silencio compartido, en sentimientos que finalmente habian ganado la gran batalla.

4 Comments:
No tengo buenos recuerdos de ese verano realmente.
Verano del 99 mmmm
La verdad es que si busco encuentro y lo que encuentro es inicio de una historia que escribo dia a dia o continuacion de el mismo cuento con otra trama...
ya te dire.
saludos desde mi islita
Wow cuando lei los 2 primeros parrafos se me paralizo el corazon. Me hiciste revivir mi verano del 99, muy muy similar. Pero sin hijos. Casi pense que alguien mas narraba mi historia, ese verano paso y pasaron muchos otros. Y mientras pasaron aprendi y todavia sigo aprendiendo de lo que viví. Claro, a fuerza de golpes.
Espero que postees pronto otro capitulo de Virginia y Ricardo.
Un beso!
Ro.
Pido disculpas por el extremo paréntesis en mi escritura. Espero que lo que siga, les guste igual.
saludos y cariños a todos
Gala.
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