sábado, julio 23, 2005

Cargando baterías


La semana pasada, sucedió algo que, francamente, no esperaba. Será que la rutina y los días grises atentan contra la esperanza y las ganas de divertirse? Tal vez...
Pero lo bueno de esta historia, es que, contra todo pronóstico, algo casi mágico sucedió.
El día había sido gris, y en la tarde fría de invierno, una tenaz llovizna atentaba contra todo proyecto de salida. Era el 20 de julio, día del amigo. Y hablando de amigas... mis dos mejores amigas no podían estar: una porque no quería salir, por el frío, y la otra tenía un programa diferente que sinceramente, no me seducía. Pero otra amiga, a quien también aprecio mucho pero no veo tan seguido, me había dicho de salir a la noche, a cenar junto a sus propias amistades, y festejar todas juntas. Ese día a la tarde, la llamé a su casa, pero no contestaba nadie. Y bueno, pensé. Ya fue. Bajé los brazos, vencida, entregándome resignada a otra noche de rutina. Pero... más tarde, recibí su llamada. Tenía su número de t.e equivocado! Dale, salgamos, no aflojes, no te pinches. Ponéte un parche y salí!- me dijo. Creo que me tomó sólo un minuto decidirme. Y unahora para prepararme, mientras esperaba que los padres de las amigas de mi hija las viniesen a buscar. Me dí una ducha, me arreglé el pelo, y me puse mis botas de cuero y el pantalón rojo que adoro. Y mi amiga me pasó a buscar...
El lugar elegido era una pizzería-bar, donde el ambiente resultó ser muy agradable. El sitio era una casa reciclada, con pocos detalles pero muy cálida. Se respiraba buena onda, se percibía que la gente lo estaba pasando bien, reencontrándose con viejos amigos.
En nuestra mesa llegamos a ser seis mujeres... algunas divertidas al extremo, otras más serias, otras casi místicas... Una empezó a leernos el I-Ching a todas, y a cada una, lo cual empezamos a escuchar seriamente y terminamos riéndonos a carcajadas, hasta el límite de llorar de la risa.
Como a las doce de la noche, un flaco empezó a tocar y a cantar canciones de León Gieco. Uhhhh qué épocas!!! Hasta temas de VoxDei, Almendra, alguno que otro de Bob Dylan... de a poco, el clima se empezó a poner tan bueno que todos terminamos cantando con nuestras pobres voces, y yo asombrándome de que las letras de esas canciones ya olvidadas brotaran de mi memoria.
Y entre canción y canción, siguió la charla, y las risas se multiplicaban.
Sentí, de golpe, que me había quitado 25 años de preocupaciones, volviendo a sentir la alegría fresca de mi adolescencia. Me di cuenta que es posible decidir darnos otra oportunidad, y estar abiertos a ella. Que aún de tantos bajones que la vida invariablemente nos da, aún cuando las primeras arrugas hacen su entrada en escena, todavía podemos encontrar esa juventud y esas ganas perdidas, justo ahí... en nuestro interior.
Gala.

jueves, julio 21, 2005

Amigos

Un hombre, su caballo y su perro caminaban por una calle. Después de mucho andar, el hombre se dio cuenta que tanto él, como su caballo y su perro habían muerto en un accidente (a veces los muertos toman tiempo para comprender su nueva condición). La caminata era muy larga, montaña arriba; el sol era fuerte, y ellos estaban cansados, sudados y tenían mucha sed. Necesitaban desesperadamente agua. En una curva del camino vieron una puerta magnífica, toda de mármol, que conducía a una plazoleta con piso de oro, en el centro de la cual había una fuente de la que manaba agua cristalina. El caminante se dirigió al guardián que, dentro de una ornamentada casilla, vigilaba la entrada.
"Buenos días", le dijo.
"Buenos días", respondió el guardián.
"¿Qué lugar es este, tan lindo?" preguntó el hombre.
"Este es el Cielo", fue la respuesta.
"Qué suerte que llegamos al Cielo! Estamos con mucha sed", dijo el hombre.
"Pues el señor puede entrar y beber agua a voluntad", contestó el guardián, indicándole la fuente.
"Mi caballo y mi cachorro también están sedientos", comentó el hombre.
"Lo lamento mucho", dijo el guardián,"pero aquí no se permite la entrada a los animales".
"Pero ellos me han acompañado siempre", dijo el hombre.
El guardián se limitó a menear la cabeza negativamente. El hombre quedó muy desilusionado, porque su sed era grande, pero decidió no beber si sus amigos no podían hacerlo. Así que prosiguió su camino. Después de mucho caminar montaña arriba, con sed y cansancio multiplicados, llegaron a un sitio cuya entrada estaba marcada por una vieja puerta entreabierta. La puerta se abría hacia un amplio camino de tierra, con verdes árboles a ambos lados que brindaban buen cobijo del sol. A la sombra de uno de ellos había un anciano de blanca barba, apoyada sobre el tronco; parecía adormilado, con la cabeza cubierta por un sombrero. El caminante se aproximó.
"Buenos días", le dijo.
"Buenos días", respondió el anciano.
"Estamos con mucha sed, mi caballo, mi perro y yo. Hay algún lugar donde podamos encontrar agua?"
"Detrás de aquellos matorrales hay un manantial", contestó el anciano. "Pueden beber a voluntad".
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta el manantial, y finalmente pudieron calmar la sed y refrescarse. Al volver hasta donde estaba el anciano, el hombre le agradeció.
"Pueden volver cuando quieran", fue la respuesta.
"A propósito", dijo el caminante, "cuál es el nombre de este lugar?".
"Están en el cielo", contestó el anciano con una sonrisa.
"¡Pero no es posible!" exclamó el hombre. "El guardián que estaba al pié de la montaña , junto al gran portal de mármol, nos dijo que el Cielo era aquel!"
"No, aquello no es el cielo, es el infierno."
El caminante quedó perplejo.
"Pero entonces, esa es una información falsa, y puede causar grandes confusiones!!!"
"De ninguna manera", respondió el anciano.- "La verdad es que ellos nos hacen un gran favor, porque allá se quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos….. "
Un beso , o mejor ....muchos
Gala.

A mis amigos

Ríe
Relájate
Perdona
Pide ayuda
Haz un favor
Delega tareas
Expresa lo tuyo
Rompe un hábito
Haz una caminata
Sal a correr
Pinta un cuadro. Sonríe a tu hijo
Permítete brillar. Mira fotos viejas
Lee un buen libro. Canta en la ducha
Escucha a un amigo. Acepta un cumplido
Ayuda a un anciano. Cumple con tus promesas
Termina un proyecto deseado
Sé niño otra vez. Escucha la naturaleza
Muestra tu felicidad. Escribe en tu diario
Trátate como un amigo. Permítete equivocarte
Haz un álbum familiar. Daté un baño prolongado
Por hoy no te preocupes. Deja que alguien te ayude
Mira una flor con atención. Pierde un poco de tiempo
Apaga el televisor y habla. Escucha tu música preferida
Aprende algo que siempre deseaste
Llama a tus amigos por teléfono. Haz un pequeño cambio en tu vida
Haz una lista de las cosas que haces bien. Ve a la biblioteca y escucha el silencio
Cierra los ojos e imagina las olas de la playa. Haz sentir bienvenido a alguien
Dile a las personas amadas cuántos las quieres
Dale un nombre a una estrella
Sabes que no estás solo
Piensa en lo que tienes
Hazte un regalo
Planifica un viaje
Respira profundo
Cultiva el amor

lunes, julio 18, 2005


Paz... eso es lo que recuerdo cuando veo esta foto. Paz, silencio... o mas bien s�lo sonidos de la naturaleza. Equilibrio. Sentir la suavidad de la brisa en mi cara. Saber que todo ese paisaje ha estado all� y seguir� all�... m�s all� de nuestras peque�as humanidades, como un orden superior que nos alberga. Quer�a compartirlo con Uds. Ahi va... un extracto de paz, para cuando la necesiten! Posted by Picasa