miércoles, junio 22, 2005

Tarde mágica en el Río

Tarde mágica en el río.
El agua acaricia y mece la embarcación, en un movimiento contínuo y casi sensual. La ciudad se abre y desploma sobre las barrancas, mostrando su historia a través de innumerables ventanas y cubiertas encontradas.
Es una tarde nublada, con esa luminosidad y misterio de los momentos mágicos.

Uno puede esperar que sucedan cosas mágicas en situaciones como ésta: encontrarse con alguien inesperado, descubrir un paisaje escondido y maravilloso.
Son tardes como ésta las que valoro.
Tardes mágicas. Tardes en que uno se sacude la rutina y la cuelga en el perchero.
Tardes en las que uno se despoja de todo y permanece abierto a lo inesperado, lo nuevo y desconocido.
Nos movemos lentamente, rozando el agua esmeralda con respeto. La marea baja desnuda las raíces de los árboles, mostrando un encastre perfecto con el espejo de agua.
Las torres de la iglesia se alzan orgullosas con su presencia centenaria, testigos de tantas luchas y alegrías, de épocas de rosas y épocas de muerte.
Río de barcazas, río de naves encalladas y olvidadas.
Río pleno de vida, flanqueado por árboles que se inclinan respetuosos ante tanta magia.
Río de ricos y de pobres, asomando sus casillas en las barrancas sin nombre.
Río mágico, generoso en su grandeza que me permite robarle una parte de su encanto, saborearlo y plasmarlo un poco en estas notas.


Río Negro, Comarca Viedma-Patagones.

1 Comments:

Blogger Unknown said...

Felicitaciones amiga,

Me alegro que te hayas decidido a esta experiencia nueva y fascinante que es publicar un blog.

Podés contar con mi ayuda cuando la necesites.

Un beso especial

El Mago

10:21 p. m.  

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